Para continuar celebrando el Día de los Abuelos, conversamos con una pareja de Salamanca, entrañable y llena de energía: Alma Ruiz y Fernando Martín del Campo, quienes, pese a su juventud, ya tienen el privilegio de disfrutar una de las etapas más dulces de la vida: la de ser abuelos.
Alma y Fernando no sólo comparten una historia de amor sólida y divertida, sino también una nueva aventura que los ha transformado profundamente: la llegada de sus nietos, Lucas y Camilo.
Ellos nos contaron que su hija mayor, Fernanda, desde niña siempre manifestó que quería ser mamá joven y tener muchos hijos y terminando la carrera estando en Guadalajara, nos dio la noticia de que iba a ser mamá; con la llegada de Lucas, les cumplieron su deseo de ser abuelos jóvenes, lo que les provocó una gran emoción. Después de dos años llegó Camilo, lo que duplicó su alegría.
Camilo y Lucas, viven en casa de sus abues y es por eso que están muy involucrados en su desarrollo y educación, amándolos mucho pero también estableciendo algunos limites; en palabras de Alma, Fer es el mas consentidor con ellos.
La vida les regaló una segunda oportunidad de criar con menos prisas y más amor ¡y ellos la están aprovechando al máximo! Ahora disponen de más tiempo para convivir con ellos, en vacaciones desayunan todos los días con ellos, ven películas en casa o van al cine, uno de sus planes a futuro es ir a ver un partido del América en el estadio.
Según sus abuelos, Camilo busca mucho a su abuelo Fer y Lucas, es mas apegado a su abue, Alma. Camilo es muy tierno, bailarín y le gusta cantar y a Lucas es muy hiperactivo e inteligente para sus cuatro años.
Al despedirnos de Alma y Fernando, es imposible no contagiarse de la calidez con la que hablan de Lucas y Camilo. Entre anécdotas llenas de ternura y carcajadas compartidas, nos recuerdan que ser abuelos no es sinónimo de vejez, sino de amor multiplicado.
Feliz Día de los Abuelos -Alma y Fernando- y a todos los que, como ustedes, dejan huellas imborrables en las pequeñas manos que los abrazan.



