Marisol Castro celebró su cumpleaños con un exquisito desayuno sorpresa en Artezza, rodeada del cariño de su esposo, Miguel Hernández; sus hijos, Marisol y Mauricio; su mamá, Lupita Rivas; sus hermanas, Laura y Claudia; sobrinos, primas y su grupo de amigas.
La decoración -muy otoñal, con detalles cítricos y tonos cálidos- creó una atmósfera acogedora; el desayuno fue organizado por su hija y su sobrina Jimena, quienes cuidaron cada detalle para que el lugar luciera divino.
Al llegar el momento del pastel, todos le cantaron las tradicionales “Mañanitas” y antes de apagar la velita, pidió su deseo, sellando así una celebración marcada por la armonía y el amor.